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Aunque oficialmente el estado mauritano lo niega, sigue existiendo esclavitud a menos de 45 horas de vuelo de Canarias, tal y como asegura ACN Press, quien afirma en su artículo, que las asociaciones de derechos humanos y las formaciones políticas no solamente lo confirman sino que piden una solución urgente a uno de los episodios más denunciables de la historia. 
Nadie tiene una cifra exacta de los esclavos actualmente en Mauritania, y según un informe del Ejisr publicado en Internet, representa el 10 por ciento de la población de un total de 2,7 millones. El tema de la esclavitud siempre está en la agenda política y social de los mauritanos, pero en los dos últimos meses ha cobrado más fuerza porque, y como dice Ahmed Ueld Samb, Secretario Adjunto de la Asociación contra la esclavitud, en declaraciones ayer a la televisión árabe Al Alam, "El Consejo Militar de Justicia, que echó al ex presidente Muhauia Ueld Tahay en agosto pasado del poder, debe abordar y cuanto antes este tema y poner fin a la esclavitud".
Históricamente, la esclavitud fue abolida por la ocupación francesa en 1905, al lograr la independencia en el año 1961 Mauritania abolió de nuevo la esclavitud, lo plasmó en la Constitución en 1981.
El ex presidente Ueld Tahay, que fue derrocado hace dos meses, anunció el fin de la esclavitud en el país y el castigo a cada persona que lo ejerce. Sin embargo, hasta nuestros días, este fenómeno sigue existiendo y nadie fue castigado, al contrario, el ex presidente tachaba a todo militante contra la esclavitud que denunciaba este asunto en foros internacionales de "ensuciar la imagen del país", según un discurso suyo en 1997.
En 1998, el presidente de la asociación de 'Salvar a los esclavos', Bobker fue condenado a 13 meses de cárcel por participar en un programa en una televisión francesa contra la esclavitud.
Amnistía Internacional lleva décadas luchando contra este fenómeno, pero hasta el momento, y junto a otras organizaciones de derechos humanos, no ha logrado resultados significativos.
Los esclavos conocidos como "Haratin" son gente que viven en condiciones de extrema pobreza, no tienen documentos de entidad como DNI, algunas familias enteras pertenecen a los propietarios. Algunas familias feudales heredan a estos esclavos que se dedican al ganado de los camellos y la agricultura. La sociedad mauritana es compleja en su composición, tiene varias capas semejantes a las castas en India, y los Haratin son los que ocupan el último escalafón de la sociedad. Fatimata Mbaya activista de derechos humanos dice "el precio de un esclavo es igual al de un camello, y a veces las mujeres se dan como regalo entre los jefes de tribu".
Aunque los esclavos huyen y escapan, el Estado no le protege, según los informes de Amnistía Internacional. Hasta el momento, el estado prohíbe la esclavitud pero no hace nada para poner fin en la práctica a este fenómeno. A veces, el gobierno se limita a decir que "no existe la esclavitud, pero existe unas relaciones de dependencia total de algunas familias a unos jefes de tribus, comerciantes y agricultores".
Las ONGs de derechos humanos creen que una verdadera presión internacional, por parte de Naciones Unidas y la Unión Europea, es la única capaz de salvar a los esclavos, además hay que garantizarles el futuro con medidas de "discriminación positiva". (ACN PRESS) 10/29/18-25/05. 29-10-05 |