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Un estudio de la Universidad de Naciones Unidas (ONU) estima que dentro de cinco años habrá por lo menos 50 millones de refugiados en el mundo, pero no huyendo de la violencia o extremas condiciones de pobreza, sino del deterioro del medio ambiente.  Los costes de atender a estos refugiados serán enormes. Como ejemplo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que ha ayudado a unos 50 millones de refugiados convencionales a reiniciar sus vidas desde que se estableció en el año 1950 y sólo para el año 2005 cuenta con un presupuesto de 980 millones de dólares (814 millones de euros). Los países se deben preparar para el éxodo medioambiental de los próximos años, ya que la globalización y el calentamiento de la Tierra han generado un nuevo tipo de refugiados resultantes de las catástrofes naturales. Así lo afirmó ayer, en el Encuentro de Salud Pública y Administración Sanitaria que se celebra en el auditorio Alfredo Kraus, el presidente de la Asociación Internacional de Políticas de Salud, José Joaquín O´Shanahan, quien dio por buenas las previsiones de expertos de las Naciones Unidas de que en cinco años habrá 50 millones de "refugiados ambientales", pues tendrán que abandonar sus casas por maremotos, terremotos, sequías o cualquier otra forma de desastre natural, agregó. Según ese estudio elaborado por la ONU del que hacía referencia O´Shanahan, Janos Bogardi, director del Instituto para el Ambiente y la Seguridad Humana del centro académico de la ONU, indicó que "en las áreas rurales más pobres, el aumento de los espacios áridos y la erosión de la tierra suelen ser las principales causas para que los habitantes busquen otros espacios”. De acuerdo a Bogardi, "otro factor a tomar en cuenta son las inundaciones, que son provocadas por crecientes niveles de dióxido de carbono en la atmósfera más allá de las fluctuaciones naturales que ya existen". El estudio académico llegó a la cifra de 50 millones de "refugiados ambientales", al recopilar datos de informes previos de desastres naturales y de la Cruz Roja.
Aunque la estimación de 50 millones de refugiados es una previsión para el peor escenario posible, que exigiría miles de millones de euros en ayudas, este organismo considera que hoy en día ya hay unos 20 millones de personas –sobre todo en África subsahariana, India y Asia- desplazadas por problemas relacionados con el deterioro del medio ambiente, como tierras de cultivo erosionadas o contaminación del agua. Estas personas suelen ser consideradas como desplazados por motivos económicos y se les suele negar el estatus de refugiados.
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