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Manifiesto CAMBIAR LA POLÍTICA DE INMIGRACIÓN DEL GOBIERNO RESPETAR LOS DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS Los acontecimientos de los últimos días ponen de manifiesto las graves consecuencias originadas por las nefastas políticas de los distintos gobiernos, tanto españoles como canarios. El proceso histórico de saqueo colonial del continente africano desarrollado por las potencias europeas, y continuado por sus políticas neocoloniales de las últimas décadas, constituyen el origen real de las forzadas y desesperadas migraciones de hoy. La actitud del gobierno español –compartida por el gobierno canario- de dar un trato exclusivamente policial a esta cuestión (acompañada de una práctica de devoluciones sin ningún tipo de garantías y en las que la violencia, los abusos y los abandonos de inmigrantes a su propia suerte en las peores condiciones se han convertido en episodios frecuentes protagonizados por quienes tienen la responsabilidad en estas tareas), constituye un atentado reiterado contra los derechos humanos más básicos. El desarrollo de una intensa campaña de fomento de la alarma social, preñada de racismo y desprecio, e incentivada desde la Delegación del Gobierno cuando, por ejemplo, el Sr. Segura acusa “a esos gobiernos que no saben desarrollar sus economías”, añade un factor más de distorsión y manipulación de estos graves acontecimientos. Ante estos hechos, las organizaciones abajo firmantes EXIGIMOS: - La inmediata paralización de las actividades policiales que ponen en riesgo la vida de las personas que tratan de llegar a Canarias, y que se disponga de todos los medios de emergencia necesarios para el socorro y auxilio de estas personas. Son necesarias embarcaciones de salvamento y no embarcaciones rápidas de persecución como las existentes en Fuerteventura.
- Que se dispongan los recursos necesarios para la atención digna de las personas que puedan llegar en esta situación, es decir, que todas sus necesidades sanitarias y de alimentación sean cubiertas con las debidas garantías.
- Que se doten los medios necesarios para atender los derechos de este colectivo de personas, con intérpretes y asistencia jurídica que garantice el respeto de sus derechos y la protección a aquellas personas que sufran algún tipo de persecución.
- Que se finalice de forma inmediata con las devoluciones que se están haciendo al margen de la legalidad establecida por el derecho internacional y la misma normativa española, aunque algunos gobiernos del continente lo toleren. No debemos permitir que el gobierno español actúe contra las leyes y los derechos humanos. Cualquier devolución requiere la certeza de absolutas garantías para la vida de esas personas y la asistencia necesaria para su misma vida. Las noticias de abandonos en el desierto y otras situaciones extremas son una acusación de extrema gravedad también contra el gobierno español y el gobierno canario.
- Que España, como potencia administradora, asuma sus obligaciones en la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas en el Sáhara Occidental, como un primer paso del cambio de su política con respecto al continente africano.
- Que España abandone de forma inmediata las políticas neocoloniales que desarrolla, instando a su vez a la Unión Europea a que ponga fin a esas mismas políticas y al saqueo sistemático de los recursos y economías del continente africano. Empezando por la cancelación de toda la deuda externa y la devolución de la deuda histórica que el colonialismo ha acumulado a lo largo de siglos de expolio.
- Que se respete el desarrollo libre y soberano de los países africanos, con el control independiente de sus propios recursos. Solo así será posible superar la actual situación y revertir el futuro de pobreza y desesperación de millones de personas.
- Que se ponga fin a todo tipo de muros y alambradas para contener la libertad de los pueblos. La hipocresía neoliberal consagra la libre circulación de bienes y capitales, pero reprime sin escrúpulos los movimientos migratorios originados por el empobrecimiento de terceros países. Frente a la lucha por la subsistencia que emprenden los emigrados, el capitalismo erige vergonzosos muros y alambradas que tratan de contener las dramáticas consecuencias de su desigualdad.
Por último, las organizaciones firmantes llamamos al pueblo canario a asumir una actitud de solidaridad y corresponsabilidad con este colectivo de personas que sólo buscan mejorar sus condiciones de vida y a los medios de comunicación a realizar su labor con la alta responsabilidad y respeto que tan grave tema exigen. Nuestro pueblo, que conoció y sufrió lo indecible con sus propios procesos migratorios, tiene que ser hoy capaz de situarse por encima de quienes nos quieren dividir y enfrentar, y comprometerse con un proyecto de futuro para la humanidad, que en esta sociedad globalizada no se puede fraccionar, aquí o nos salvamos todos o pereceremos en el egoísmo y la insolidaridad. |