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El director ejecutivo de Unicef en España, Jaime Gómez Pineda, admitió este miércoles que la situación de los menores inmigrantes en Canarias es "gravemente preocupante", y pese que aún no han recibido ninguna petición formal de ayuda por parte del Gobierno de Canarias, colaborarán ante lo que sea necesario, porque "los menores inmigrantes, antes que inmigrantes son niños", y por ello hay que "protegerlos".
Pineda respondía así este miércoles a las declaraciones realizadas este martes por el portavoz del Gobierno regional, Miguel Becerra, en las que señalaba la necesidad de que un organismo internacional como Unicef pueda servir para “llamar la atención” al resto de países, tanto africanos como europeos, de la situación límite a la que se ha llegado con los menores inmigrantes en las Islas.
Al respecto, el director ejecutivo de Unicef declaraba que el Tratado de los Derechos del Niño al que alude el Gobierno de Canarias para proceder a las repatriaciones y el cuidado en centros en sus países de origen, “lo que dice claramente es que el niño es un niño en cualquier lugar del mundo, con lo que los menores extranjeros son menores igual que cualquier niño español”.
Por ello, dijo, la tutela le corresponde, tal y como dice la ley, a los Gobiernos autonómicos, pero es evidente que la situación en Canarias se ha “desbordado” y necesita de una actuación que busque “por encima de todo, la protección de estos menores”.
En Canarias, en la actualidad, la masiva llegada de cayucos, cada vez con más menores en su interior, ha obligado a las autoridades a habilitar centros de emergencia, hasta el punto de que el Gobierno tutela en estos momentos a cerca de 670 menores cuando su capacidad habitual es de un máximo de 250.
El responsable de Unicef en España dejó clara la voluntad de la organización de cooperar en lo que sea necesario ante la situación que se vive en Canarias, pero recordó que su ámbito de actuación está en 153 países del Tercer Mundo, y no en los sitios ya desarrollados como Canarias.
La propuesta del Gobierno canario basa que la repatriación servirá para que estos menores sean educados en centros en sus países de origen pero financiados desde Canarias, España y la Unión Europea.
Caso por caso, de manera concreta
Para Jaime Gómez Pineda, la solución “nunca puede generalizarse”, y si bien si hay casos de menores que sí podrían volver a sus países, en otros casos, no sería posible. “Lo que dice la Convención es que cada caso hay que estudiarlo de manera concreta”, y en África Unicef tiene varios programas que intentan educar a los menores para que asuman “que la solución no está en jugarse la vida tirándose al mar en un cayuco”.
Para esta organización, que insiste en su voluntad de cooperar en lo que sea necesario, “lo importante es insistir en la necesidad de que sean tratados como niños, y no como inmigrantes”, ya que las soluciones que sí sirven para los adultos “no son buenas para los niños”.
La premisa para Unicef es que debería contemplarse la situación de los llegados “caso por caso” ya que uno de sus principios básicos es que ante todo “prevalece el interés superior del niño”, lo que equivale a rechazar “las soluciones estandarizadas”.
Gómez Pineda recordó que las “soluciones definitivas” para este problema sólo llegarán cuando realmente se incremente y funcione la ayuda en origen. “Y este es el trabajo que hacemos nosotros”. |