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La Comisión Islámica de España tiene firmado un acuerdo de cooperación con el Estado por el que los musulmanes que lo deseen pueden solicitar una reducción de la jornada laboral
Cerca de un millón de musulmanes que se calcula viven en España inician el ayuno del mes de Ramadán, uno de los cinco pilares en que se basa el Islam, y que se desarrolla en el noveno mes del calendario lunar. Según el avance del padrón municipal de 2005 el Istaac asegura que en Canarias viven poco menos de 26.500 personas procedentes del continente africano, y hay que tener en cuenta dos cosas: no todos los africanos son musulmanes, ni todos los que hay en canarias están censados. Así que atendiéndonos a estos datos, más los ofrecidos por el profesor de Sociología la Universidad de La Laguna, José Abu-Tarbush que afirma que “Canarias cuenta con la comunidad islámica más antigua de toda España y probablemente de Europa occidental”, sabemos que en Canarias la celebración del Ramadán afectará a un gran número de ciudadanos. El calendario musulmán tiene como base el tiempo que hay entre una luna nueva a la siguiente, es decir, los 29 días y medio que tarda la Luna en circundar la Tierra y que llamamos mes lunar o sinódico. Como el año lunar musulmán consta de 12 meses, cinco de los cuales son de 29 días y el resto de 30, el resultado es un año de 354 días. La Comisión Islámica de España tiene firmado un acuerdo de cooperación con el Estado español por el que los musulmanes que lo deseen pueden solicitar una reducción de la jornada laboral para poder cumplir con el Ramadán.
Esta reducción comprende la interrupción del trabajo los viernes de cada semana -día de rezo colectivo obligatorio y solemne de los musulmanes- desde las 13.30 hasta las 16.30 horas, así como las horas del sol, durante el mes del ayuno (Ramadán). En ambos casos será necesario el previo acuerdo entre las partes. Las horas dejadas de trabajar, según el acuerdo, deberán ser recuperadas sin compensación alguna.
El mes de Ramadán tiene dos fechas significadas: al inicio, el "Lailat el Qadr" (Noche del decreto o del designio) en la que Mahoma (Muhammad) recibió la primera revelación del Corán, el libro sagrado de los musulmanes; y al final el "Id el Fitr o id Essaguir", que es el día en que finaliza el ayuno y, por extensión el día en que los musulmanes hacen regalos a los niños, se les viste con ropa nueva y se visitan los cementerios, a la familia y a los amigos. Todas las fiestas y acontecimientos que se producen durante este mes son de carácter puramente religioso y no existe ninguna celebración social, a excepción de la comida del rompimiento del ayuno, que no esté relacionada con la oración, la piedad o la lectura el Corán.
Estas festividades y conmemoraciones que según la Ley Islámica tienen el carácter de religiosas, podrán sustituir, siempre que medie acuerdo entre las partes, a las establecidas con carácter general por el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 37.2, con el mismo carácter de retribuidas y no recuperables, a petición de los fieles de las Comunidades Islámicas pertenecientes a la "Comisión Islámica de España".
Particularidades de la fiesta Durante la celebración del Ramadán, las noches suelen estar acompañadas por cenas festivas entre familiares y amigos en las que hay siempre un menú más extraordinario de lo habitual. Este hecho causa algunos efectos negativos entre el resto de la población que consideran que se hinchan por las noches mientras de día pasan hambre, de hecho hay quien compara esta celebración con la Cuaresma cristiana. Sin embargo la gran diferencia entre ambos tiempos litúrgicos estriba en el hecho que para los musulmanes se trata (aunque no exclusivamente) de un mes de fiesta, por haber recibido de Dios el mensaje del Corán. Por tanto para los musulmanes no se trata de un mes de mortificación ni de penitencia principalmente, por lo que no es de extrañar que haya signos de fiesta como los banquetes, regalos, trajes nuevos, etc. En cualquier caso, para los musulmanes lo principal es la renovación de la fe durante este período. Para aquellos que busquen un equivalente en la liturgia cristiana, el Ramadán puede compararse con el Tiempo Pascual que se celebra durante 50 días tras la resurrección de Cristo. Además, no hay que olvidar la fiesta dentro de la fiesta que es la Noche del Destino, y que no está precisada en el calendario musulmán. En ella se evoca la iluminación total de Mahoma al recibir el Corán. Los musulmanes suelen colocarla en las últimas noches del Ramadán. Se dice que cualquier petición del creyente sincero puede ser satisfecha cuando se hace en esa noche.
Consejos sobre el ayuno Para mantener las energías a la par que el efecto purificador, se recomienda usar alimentos puros y orgánicos, sin conservantes, ni colorantes ni aditivos. No comer mucha carne, incluyendo muchas verduras y frutas en la dieta. Evitar sobredosis de almidón, en particular grandes cantidades de arroz blanco usar cereales integrales cuando sea posible y no en exceso; Evitar demasiado azúcar y sustancias que contengan cafeína ya que desequilibrarían el delicado sistema endocrino del cuerpo, y prestar atención al orden en que se comen diferentes alimentos y las combinaciones de alimentos que se hacen.
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